Resulta imposible separar el universo superheroico Marvel de la ciudad de Nueva York. Mientras que DC optó por situar a sus iconos en ciudades ficticias como Metrópolis, Gotham, Central City o Coast City, la ciudad que nunca duerme es el escenario imprescindible donde el gran Stan Lee decidió narrar con su inimitable estilo las aventuras de unos personajes destinados a cambiar para siempre la cultura popular.
Sin embargo, si hubiera que elegir tan sólo un superhéroe de la Casa de las Ideas que pueda asociarse inmediatamente con Nueva York, ése es sin duda el trepamuros favorito del mundo del cómic: The Amazing Spiderman.

Spiderman no es sólo el emblema oficial de Marvel y su personaje más querido (con permiso de Wolverine). Es un chico de la calle, con problemas corrientes y dilemas cotidianos a los que cualquiera de nosotros podríamos enfrentarnos. Un joven sencillo, intentando sobrevivir en la Gran Manzana lo mejor que puede. Así al menos fue creado en sus inicios, y así ha pasado a la historia como el prototipo de héroe a pie de calle e icono indiscutible de Nueva York.
Y es que las andanzas de Peter Parker, el adalid de héroe realista que combate contra todo tipo de coloridos supevillanos mientras lucha por pagar el alquiler, captan perfectamente la esencia de Nueva York, transmitiendo a la perfección el latido de su día a día y plasmando en las viñetas (y en la pantalla) edificios, barrios y comercios fácilmente reconocibles para neoyorquinos y turistas por igual.
Concretamente, son los habitantes de cierto barrio de Queens, el distrito situado al norte de Brooklyn, quienes disfrutan con mayor orgullo su condición de auténticos vecinos de la familia Parker: hablamos de Forest Hills, el verdadero hogar de Spiderman tanto en el mundo del cómic como en la gran pantalla.
![]() |
Revelación de Forest Hills como el hogar de Spiderman en el número 7 de Amazing Spiderman (Fuente: whatwouldspideydo) |
Tranquilo y repleto de urbanizaciones compuestas de impresionantes casas unifamiliares, el barrio residencial de Forest Hills supone un lugar ideal para huir del bullicio y el estrés de Manhattan y criar a la típica familia americana. No sorprende que fuera en este lugar donde las mentes creativas de Marvel decidieran instalar el hogar de Ben, May y su archiconocido sobrino Peter Parker.
Como es lógico, no podía dejar pasar la oportunidad de visitar el lugar donde Peter se enamoró de la pelirroja de la casa de al lado. Donde corría tras el autobús escolar mientras los matones se burlaban de él. Donde entraba a hurtadillas por la ventana tras una encarnizada pelea contra El Buitre, a salvo de miradas curiosas. Donde, en definitiva, nació la leyenda del trepamuros.
Bienvenidos a Forest Hills.