[Actualizado Agosto 2018]
"If there's something strange, in your neighborhood...who you gonna call?"
¡A la Masa!
Better Call Saul!
Ghostbusters!
Pocas películas simbolizan tan bien ese cine que se hacía en los años 80 y que ha marcado completamente a una generación entera como Ghostbusters (Cazafantasmas en España). Tanto el clásico de 1984 como su secuela siguen siendo dos películas divertidas, entrañables y repletas de diálogos memorables ("Ray, cuando alguien te pregunte si eres un Dios...¡tú le dices que sí!"). Eso por no hablar de la mejor canción jamás compuesta para una película. Examinad vuestros sentimientos, sabéis que es verdad.
Los Doctores Peter Venkman, Ray Stantz e Egon Spengler (a los que más tarde se unió Winston Zeddemore) son probablemente una de las cuadrillas más queridas de la historia del cine. El impacto de esta nueva y excitante profesión de riesgo fue mayúsculo, con innumerables productos de merchandising asociados y dos series de animación con las que un servidor echó innumerables horas frente al televisor. Sí, me refiero a la serie oficial cuyos personajes no se parecían en nada a sus versiones de carne y hueso y al producto bastardo y oportunista (pero no por ello...qué demonios, quizá por ello, tan memorable o incluso más) con el coche que ponía caras y el gorila con sombrero. Hace pocos años tuvo lugar el estreno de su polémico remake, protagonizado por un eleco femenino y repleto de guiños y cameos a las dos películas clásicas, que ha dividio a la comunidad fan de esta saga en cuanto a su aceptación. Personalmente, creo que hubiera sido más lógico rematar la trilogía con un Cazafantasmas 3 y haber prescindido de revamps.

En definitiva, ¿quién no ha soñado en su niñez con ser un Ghostbuster, atrapando ectoplasmas en la biblioteca de su barrio aun a riesgo de ser moqueado? Algunos, ya adultos supuestamente responsables, seguimos en ello.
Del mismo modo, y bondandes del filme aparte, prácticamente ninguna de esas joyas paridas en tiempos más sencillos refleja tan bien la ciudad de Nueva York como Cazafantasmas. Manhattan no es tan sólo el escenario, sino un personaje más dentro de la historia. Es evidente que los que a día de hoy gastamos como mínimo treinta primaveras hemos conocido el 80% de Nueva York por las películas con las que hemos crecido desde el salón de nuestra casa, y Cazafantasmas es un ejemplo inmejorable de esta simbiosis entre la magia del cine y el encanto de la ciudad que nunca duerme.
Personalmente, creo que me resulta imposible pensar en Nueva York sin evocar por un momento el muñeco gigante de Marshmallows sembrando el caos por la ciudad, la Estatua de la Libertad y el Titanic adquiriendo vida propia en el Pier 34, Slimer (Moquete, en España) aterrorizando a los sufridos conductores de los taxis amarillos y los derrotados parapsicólogos huyendo por la escalinata frontal del Schwarzman Building flanqueados por los leones de la Biblioteca Pública de Nueva York. El romance entre Ghostbusters y la ciudad de Nueva York es evidente e inseparable.
Por todo ello, porque la película lo merece y porque es un post que llevo muchísimo tiempo queriendo escribir, os dejo con esta pequeña ruta friki por la Nueva York de los Cazafantasmas en la que nos recorreremos prácticamente todo Manhattan de abajo a arriba. Así que cargad vuestra Metrocard y ponéos un calzado cómodo, porque empezamos.